CREO EN EL ESPIRITU SANTO
- Fr. Tarcisio
- 21 may
- 1 min de lectura

El Espíritu Santo es la tercera persona de la Santísima Trinidad. Es el nombre propio de aquel que adoramos y glorificamos con el Padre y el Hijo. Un solo Dios que se ha revelado en tres personas distintas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. La palabra “Espíritu” traduce la palabra hebrea “Ruah”, que significa soplo, aire, viento.
Jesús utiliza precisamente la imagen sensible del viento para sugerir a Nicodemo la novedad transcendente del que es personalmente el Soplo de Dios, el Espíritu divino (Jn 3, 5-8).
Quizá la mejor manera de entender la identidad y presencia del Espíritu Santo son las diferentes comparaciones que se ha usado en la Biblia para referirse a Él.
El fuego. Simboliza la energía transformadora de los actos del Espíritu Santo.
La unción. El simbolismo de la unción con el óleo es también significativo del Espíritu Santo, hasta el punto de que se ha convertido en sinónimo suyo (cf. 1 Jn 2, 20. 27; 2 Co 1, 21).
Imposición de las manos. Imponiendo las manos Jesús cura a los enfermos (cf.
Mc 6, 5; 8, 23) y bendice a los niños (cf. Mc 10, 16).
Soplo, aliento, aire. La Palabra de Dios y su Soplo están en el origen del ser y de la vida de toda creatura (cf. Sal 33, 6; 104, 30; Gn 1, 2; 2, 7; Qo 3, 20-21; Ez 37, 10).
Por eso creemos en le Espíritu Santo, Señor y dador de vida.
P. Tarcisio C




Comentarios