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  • P. Martin

XII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO. Reflexión de la Palabra de Dios.


En el Evangelio Jesús nos enseña a enfrentarnos a situaciones muy difíciles, cuando sentimos que la dificultad nos supera y amenaza nuestra propia vida. Se trata de las fuertes tormentas de la vida, en el que perdemos por completo el control, y nos encontramos en peligro de muerte.

Puede ser una grave enfermedad, un problema familiar, o una situación de desempleo. Hay veces en que nos parece que el mundo se hunde a nuestros pies, no alcanzamos a descubrir la salida. Cuando todo falla, queda el recurso de pedir auxilio y de encomendarnos a Dios.

Empezamos a comprender que ser cristiano significa, muchas veces, caminar contra corriente. Jesús nos invita a “pasar a la otra orilla”, que es la orilla de la fe. Cuando parece que la vida está a punto de hundirse, hemos de tener la confianza de saber que Jesús vive en su Iglesia y la guía. Cristo, el Hijo de Dios calma la tempestad y nos salva del pecado y de la muerte.

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