Las Letanías de la Virgen María

Son conocidas formalmente como letanías lauretanas. Son una serie de invocaciones, títulos de honor y súplicas ordenadas que se dirigen a la Virgen María para alabarla y pedir su intercesión espiritual. La palabra letanía proviene del griego litanéia, que significa súplica o rogativa. Aunque se pueden rezar de forma individual, están diseñadas con una estructura de: llamada-respuesta, ideal para la oración comunitaria en la cual un guía menciona el título y los fieles responden “ruega por nosotros”.
Se les llama “lauretanas” porque su uso documentado más antiguo proviene del
Santuario de la Santa Casa de Loreto en Italia (hacia 1558), y fueron aprobadas
oficialmente para toda la Iglesia Católica por el Papa Sixto V en 1587.
Generalmente se rezan al finalizar el Santo Rosario o en festividades marianas. A pesar de ser una oración mariana, mantiene un estricto orden teológico centrado en Dios: Se inicia pidiendo misericordia directamente a la Santísima Trinidad. Luego se recitan los títulos dedicados a María, respondiendo a cada uno “Ruega por nosotros”.
A lo largo de los siglos, diferentes Papas han añadido nuevos títulos a las letanías para reflejar realidades históricas o doctrinales, como “Reina de la paz” (añadido por Benedicto XV durante la Primera Guerra Mundial) o “Madre de la misericordia” (añadido recientemente por el Papa Francisco).
P. Claudio




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