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  • P. Tarcisio

ESTUDIO BIBLICO. SALMO 95 (94) Vengan aclamemos al Señor.

1. TIPO DE SALMO: Himno procesional

Probablemente este salmo era recitado en la fiesta judía de las tiendas (Sucot), para cantar la fidelidad de Dios con su pueblo a lo largo de la historia. Además, invita a que el pueblo no repita los errores del pasado.

La fiesta de las Tiendas es una fiesta de acción de gracias por las los frutos de las cosechas (Ex 34,22). Es el momento en el cual los campesinos finalmente pueden descansar de sus fatigas. En esta fiesta se construyen pequeñas chozas con ramas y palmas para recordar el tiempo en que el pueblo de Israel no tenía nada y habitaba en tiendas de campaña, durante su peregrinación por el desierto del Sinaí.

2. LEER LA PALABRA.

Salmo 95 (94)

1Vengan, cantemos con gozo a Yavé,

aclamemos con júbilo al refugio que nos salva.

2 ¡Lleguemos ante su presencia con alabanza!

¡Aclamémoslo con cánticos!

3Porque Yavé es un Dios grande

y Rey grande sobre todos los dioses;

4en su mano están las profundidades de la tierra

y las alturas de los montes son suyas.

5Suyo es el mar, pues Él lo hizo,

sus manos formaron la superficie de la tierra.

6Vengan, adoremos y postrémonos;

doblemos la rodilla ante Yavé nuestro creador.

7Porque Él es nuestro Dios;

nosotros, el pueblo que cuida

y ovejas de su mano.

Si escuchan hoy su voz:

8”No endurezcan su corazón como en Meriba,

como en el día de Masah en el desierto,

9donde sus padres me tentaron,

me probaron aunque habían visto mi obra.

10Cuarenta años me disgustó aquella generación,

y dije: Es un pueblo que se desvía en su corazón

y no conocen mis caminos.

11Por tanto, juré en mi coraje

que no entrarían en mi descanso”.

¿Qué dice el texto?

Versículos (vv.) 1-2). Dado que se trata de un himno, comienza con una exhortación para cantar y alabar al Señor, en una procesión solemne que entra al templo. Dios es comparado con la “roca de salvación”, aquella que golpeó Moisés en el Éxodo (17,1), y de la cual brotó agua para saciar la sed del pueblo peregrino en el desierto.

vv.3-5. Estos versículos señalan que sólo Dios es digno de recibir la adoración, porque él creó todo cuanto existe, aún lo más inalcanzable, como las profundidades de la tierra y las cimas de los montes más altos. Además, Israel es el pueblo del Señor, “el rebaño que él pastorea”.

vv.6-10. Las últimas estrofas hacen un breve recorrido de la historia de Israel. Abren con un deseo explícito para el pueblo: “¡Ojalá que hoy sí escucharan!”. Y escuchar va junto con una orden: “No endurezcan su corazón”, es decir, no sean tercos en su conducta, déjense guiar por su pastor, que es Dios.

El pueblo que en la fiesta de las Tiendas entra cantando al templo, en acción de gracias, debe aprender de los errores de sus antepasados, quienes no siguieron los caminos de su Pastor. Sin esa docilidad, no se puede entrar a la presencia de Dios en el templo.

3. MEDITAR LA PALABRA. ¿Esta lectura dice algo especial para ti?

Este salmo nos invita a cambiar nuestra actitud al venir al templo, al presentar nuestros dones. Entrar a la casa de Dios es motivo de fiesta y no de tristeza, mal humor o aburrimiento. El domingo es día de fiesta, día de agradecer por lo que hemos “cosechado” en los días de la semana.

4. ORAR CON LA PALABRA. ¿Qué le dices tú a Dios?

Ayúdame Señor a aprender de mi historia personal, a no cometer los errores del pasado; ayúdame a confiar más en tu protección y tu amparo. Te doy gracias por las bendiciones que recibo cada día.

5. CONTEMPLAR LA PALABRA. ¿Cómo cambia tu mirada?

No endurezcamos el corazón, no seamos necios, es la invitación central de este salmo 94. Dejémonos guiar por la mano del Señor y estaremos seguros. Y, sobre todo, aprendamos de los errores del pasado, para ya no repetirlos.

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