¿POR QUÉ A VECES SENTIMOS QUE DIOS NO ESCUCHA NUESTRA ORACIÓN?
- Fr. Claudio
- hace 12 horas
- 1 Min. de lectura

La cuaresma nos hace un llamado fuerte a la conversión por medio de la oración, el ayuno y la limosna. La Iglesia nos dice cómo ha de ser nuestra oración y nunca pensar que Dios no nos escucha… Ante todo, ha de ser humilde y sincera, confiada y perseverante. Estas cuatro condiciones se ven reflejadas en la actitud de la reina Esther y en sus palabras: Humildemente ella se postra ante Dios reconociéndolo como el Señor, único Rey, dominador de todo poder, el único que puede defenderla y salvar al pueblo. ¡Eres justo, Señor! Su confianza le hace hablar utilizando los verbos en imperativo afirmativo: “Acuérdate de nosotros, Señor”, “hazte presente en nuestra tribulación”, “dame valor”, “pon en mi boca palabras oportunas”, “líbrame, Señor, con tu poder y ayúdame que estoy sola y no tengo a nadie más que a ti, Señor. Ante una oración así, nuestro Dios actúa sin tardanza. (Esther, capitulo 4)
El salmo 137 dice: Te doy gracias, Señor, de todo corazón, porque cuando te invoqué, me escuchaste.
Dios es un Padre bueno que da cosas buenas a quien se lo pide. También sabe lo que nos puede dañar y evita concedernos lo que no necesitamos. No es que no nos escuche… es que debemos ser más sensibles para darnos cuenta y saber cuál es su voluntad. Nuestro ejemplo es Jesús: “Aparta de mi este cáliz, pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya”.
P. Claudio




Comentarios