EL SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN Y EL ESPÍRITU SANTO
- Fr. Claudio
- hace 1 día
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La relación entre el Espíritu Santo y el Sacramento de la Confirmación es de plenitude y fortalecimiento: El sacramento de la Confirmación derrama de forma abundante el Espíritu Santo sobre el bautizado, repitiendo espiritualmente la gracia que los apóstoles recibieron en el día de Pentecostés.
Mientras que en el Bautismo se recibe el Espíritu Santo por primera vez para borrar el pecado y nacer a una nueva vida, en la Confirmación este vínculo se consolida y se lleva a su perfección.
El Espíritu Santo concede en plenitud sus siete dones (sabiduría, entendimiento, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios) para perfeccionar las virtudes de la persona bautizada (Llenura de los siete dones).
Une al cristiano de manera más íntima y profunda con la Iglesia y con su mission evangelizadora (Vínculo eclesial más perfecto) El Espíritu Santo marca al confirmado con un sello espiritual indeleble (una marca
que no se borra), lo que significa que el sacramento solo se puede recibir una vez en la vida (Carácter e impronta espiritual).
Otorga la fuerza divina necesaria para defender, vivir y confesar la fe cristiana con valentía, tanto de palabra como con las acciones diarias (Fuerza para ser testigo).
P. Claudio.





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