Reflexión de la Palabra de Dios, Domingo 1 de Marzo 2026
- Fr. Tarcisio
- 28 feb
- 1 Min. de lectura
NO TENGAN MIEDO

Estamos en el segundo Domingo de Cuaresma. Hoy escuchamos que Jesús se aparta nuevamente de la gente hacia un lugar solitario para orar. Jesús se prepara, porque ha comenzado la etapa más importante de su misión; ha tomado el camino que lo conduce a Jerusalén, donde será apresado, torturado y condenado a muerte (Lc 9,22). Pero teme que sus discípulos no entiendan estos hechos y que al momento de la verdad lo dejen solo; por eso quiere instruirlos, prepararlos.
Sobre el monte, lugar de encuentro con Dios, mientras oraba se trasfiguró; su aspecto y sus ropas se pusieron blancas, con el color que distingue la divinidad. De este modo, en medio de tanta inseguridad y temor, quiere mostrar a sus discípulos un adelanto de lo que será el final. Aunque tiene que pasar por el penoso camino del sufrimiento y la muerte, sus discípulos deben saber que el final es la resurrección.
Hoy en día estamos acostumbrados a vivir la Cuaresma como tiempo de sacrificio, de hecho lo es, pero la liturgia nos anticipa con el mensaje de este día, lo que será el domingo de Resurrección. En medio de las fatigas de la vida, también nosotros encontramos estos momentos de respiro y de paz, y quisiéramos quedarnos ahí (“hagamos tres chozas”, dijo Pedro); pero no, debemos bajar del monte y continuar nuestro camino. No tengamos miedo. Nuestra vida no termina en el viernes de sufrimiento, ni en el sábado del sepulcro, sino en el domingo de Resurrección.
Fr. Tarcisio




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